The Love Letter es un “pequeño” videojuego de axcho y knivel cuyo argumento gira en torno a la lectura de una carta de amor. Tras encontrar la carta en su armario de la escuela, el protagonista ha de buscar la intimidad necesaria para poder leer la carta antes de tener que volver a sus obligaciones escolares. La mecánica del juego nos hace estar pendientes con un ojo de que nadie se nos acerque y al mismo tiempo tratar de leer el texto de la carta con el otro.

En el documental Get Lamp, que explora el mundo de las aventuras textuales – los videojuegos ahora clásicos basados exclusivamente en texto – Richard Batle afirma que “el texto siempre será inferior a los gráficos”. Desde el punto de vista de un no-lector se podría pensar que este sentimiento de “inferioridad”, en épocas predominantemente visuales, es el que tradicionalmente ha impulsado a la literatura, hoy digitalmente a través de la literatura electrónica, a explorar el campo de la narración visual desprendiendo de su papel principal en ocasiones a la lectura, la escritura o al lector. Lo que parece claro es que tanto la Literatura electrónica, la Ficción Interactiva o los videojuegos independientes deambulan actualmente por terrenos fronterizos que se solapan y se confunden, explorando cada uno de ellos sus supuestas debilidades y dando lugar a nuevas mecánicas de expresión.

The Love Letter es un videojuego que guarda relación con la lectura. Nos remite a la calma y la intimidad que son necesarias para leer los textos al jugar con la distracción y con la concentración del lector. Su sistema de juego permite experimentar algo de ese malestar que la tranquila figura del lector sufre en medio del vértigo digital.